Artículos 1··Perros para discapacitados

La nobleza, persistencia e inteligencia de nuestros mejores amigos es un bastión fundamental para determinadas terapias sociales, recuperaciones médicas y tareas de asistencia a discapacitados. Muchas asociaciones de parapléjicos, invidentes y médicos han integrado al perro dentro del sistema de ayuda social, descubriendo que es el compañero ideal para solucionar gran parte de las problemáticas personales.

Nuestra imagen tradicional de un perro que ayuda a un discapacitado físico es la del labrador que sirve como guía de algún invidente. Pero la realidad es otra: actualmente se utilizan perros previamente adiestrados para que ayuden a los parapléjicos a abrir puertas, recoger objetos, tirar de una silla, encender la luz e incluso llamar por teléfono (siempre con aparatos preparados para ello).

Existen muchas razas aptas para este duro adiestramiento previo; las más aconsejables son el Golden Retriever, el pastor alemán y el labrador.

Sobre todo porque son muy dóciles y porque su historia siempre se ha mantenido unida a la del hombre; es una de las razas que cotidianamente ha colaborado con los humanos en la realización de las tareas rutinarias.
Uno de los frenos que nos encontramos en cuanto al uso es económico; el adiestramiento suele durar unos ocho meses, es muy complejo y costoso y es difícil realizarlo sin una subvención oficial.

Actualmente en España existen muy pocos centros que puedan controlar todo este proceso , ya que primero se pasa por un curso básico de obediencia adaptada para más tarde enseñar a los perros habilidades específicas, adecuadas para su dueño. Los animales se ceden con una serie de cláusulas elementales que mantienen su bienestar y aseguran su buen mantenimiento por parte de los propietarios.

©James  Meger

Una gran ayuda para la casa
Entre las funciones que más se destacan en el adiestramiento común suelen ser las que se desarrollan en el ámbito doméstico y en los desplazamientos exteriores. Los perros pueden tirar de la silla de ruedas, colocarse detrás de ella cuando se pasa por un lugar estrecho, asistir a los discapacitados en su compra del supermercado cogiendo objetos y trasladándolos de un lado a otro. Apagan y encienden las luces y sobre todo, constituyen un amigo inseparable que otorga mayor libertad y confianza a su dueño.

Artículos 2··Los perros callejeros como Terapia

Actualmente los animales no solo se utilizan de forma técnica para ayudar a los discapacitados; existe un claro ejemplo del cariño e impulso que pueden aportar a nivel personal para la mejora y recuperación de determinadas enfermedades degenerativas en los programas que han llevado a cabo algunos centros médicos.
Estos perros son ante todo una fuente de cariño, ilusión y esperanza, y en este caso, todos son válidos, no necesitan una educación especial. Pueden ser perros cuyos amos se prestan voluntarios a los programas de terapias asistidas o perros callejeros con una pequeña preparación anterior. Se utilizan dentro de un programa de voluntariado social que se dirige a pacientes con enfermedades crónicas o de difícil recuperación.

La atención se centra en los enfermos más pequeños o con patologías muy avanzadas y las visitas se organizan una vez a la semana durante un periodo que puede ir desde tres meses a un año completo. Los hospitales que ya han llevado a cabo estas técnicas han tenido unos resultados más que probados: los pacientes esperaban ilusionados el día de la visita de los animales, llegando a establecer un vínculo afectivo que ha mejorado su estado psicológico y sus ganas de recuperarse.

Los perros han contribuido en más aspectos sociales de los que creemos; son un vínculo familiar para los "sin hogar", a los que acompañan de forma desinteresada.

En los ámbitos carcelarios se utilizan para paliar el aislamiento de los presos más jóvenes y ayudan a su rehabilitación. También han sido unos grandes compañeros en programas dirigidos a drogadictos y alcohólicos. Además de ser "el mejor amigo del hombre" han demostrado ser una ayuda fundamental para solucionar o aminorar los estigmas sociales más negativos.



Artículos 3··Dermatología

Si últimamente su perro se rasca demasiado puede deberse a varias causas, ya que es uno de los síntomas más usuales en dermatología. Los diagnósticos ante picores comunes son: alergias dermatológicas o alergias a determinados alimentos, parásitos externos (pulgas, ácaros, etc), infecciones en la piel y problemas de nutrición o higiene.
Las infecciones en la piel suelen presentarse como descamaciones aisladas, zonas circulares sin pelo, supuraciones o peladuras con una pequeña herida o costrita. Antes de dirigirse al veterinario para establecer un diagnostico sobre la raíz del problema hay que analizar si la alimentación e higiene de nuestra mascota es la adecuada. Respecto a los nutrientes es importante conocer si la calidad y cantidad que le administramos al perro es la que necesita.

La alimentación del animal debe ir bien coordinada con la etapa de desarrollo del animal o el tipo de vida que lleva.
Asegúrese de escoger bien la marca ya que algunas  no cumplen la calidad necesaria o están enfocadas a tratamientos específicos.
Entre los pasos previos de diagnosis también hay que averiguar si se ha producido una dermatitis por contacto: los productos que se utilizan para la limpieza del hogar son muy agresivos y pueden ocasionar desde una pequeña irritación a una dermatitis grave en nuestras mascotas.

Cuando nuestra mascota siente picores y se rasca, suele aumentar el riesgo de infección de la zona al extender las bacterias y complicar el estado de la irritación. La higiene del pelo, orejas y patas evita muchas de las enfermedades de la piel mas comunes.

Tipos de infecciones cutáneas

Existen muchas variedades infecciosas que pueden dañar gravemente a su mascota y otras, como la tiña y la sarna, contagiarse al entorno familiar. No es fácil realizar un diagnóstico a priori, y aunque esta lista sirva de orientación, hemos de acudir siempre al veterinario para que nos indique cual es la enfermedad.

Infecciones bacterianas:
Se desarrollan cuando hay mucha grasa o suciedad en la piel y la mayoría de las infecciones de este tipo están causadas por estafilococos, que solo son dañinos cuando el sistema inmunitario del animal está debilitado. Dentro de este tipo son muy comunes las infecciones de los pliegues en perros de piel flácida y blanda, como los shar-pei, los pugs y los bulldogs. Esos pliegues son zonas cálidas y húmedas perfectas para el desarrollo de estas bacterias. Por eso hay que secar el interior de los pliegues con un pañuelo y echarle maicena o polvos especiales para reducir la irritación.

Infecciones Fúngicas:
Entre los hongos más habituales encontramos la famosa Tiña, que es transmitida por gatos, roedores o por la tierra húmeda.
Es una enfermedad que crea llagas en la piel de nuestras mascotas. El tratamiento para eliminarla se alarga durante ocho o nueve semanas y consiste en pomadas, lociones y cremas antihongos. El único problema que presenta la enfermedad es que es muy contagiosa; en los humanos aparecen manchas en la piel con forma de anillo que no se diferencian mucho de cualquier otra mancha cutánea, pero que crean un fuerte picor. Para evitar la difusión de la tiña es necesario limpiar toda la casa a fondo, en especial lo que el perro haya podido tocar, y si es posible con lejía y agua muy caliente.

Infecciones de parásitos:
Es la denominada Sarna y existen tres tipos: la demodécica, la escabiosis y la Cheyletiella, siendo las tres muy molestas para su perro. La primera la suelen contraer los cachorros, es poco peligrosa pero si se extiende puede inflamar la piel y provocar la caída del pelo. La escabiosis se manifiesta en los codos y orejas con picores muy fuertes y es infecciosa. Esto significa que tendrá que tratar también al resto de los animales de la casa y lavarse las manos cada vez que acaricie a su mascota. Por último nos encontramos la Cheyletiella, es la más impresionante porque el ácaro se extiende tan rápido que visualmente la piel de su perro puede llegar a parecer que se mueve. A pesar de ello, esta infección se cura fácilmente con medicamentos anti-pulgas convencionales.

Normas Básicas para el Bienestar de su mascota

 Alivie el picor del perro: lo puede hacer bañándole semanalmente con agua fría y un champú de harina de avena. Estos baños se realizarán durante cinco semanas.

 Cúbrale la piel con algún tejido para evitar que al rascarse la infección se extienda o se complique. El perro, al intentar rascarse, puede hacerse heridas en la piel que podrían llegar a ser graves. Puede ponerle una camiseta de algodón normal anudada para protegerle.

 Limpie la casa a fondo para eliminar los ácaros, como hemos visto algunos pueden ser contagioso. Es recomendable que además de barrer y limpiar, utilice la aspiradora. Si su perro a rozado algún tejido que no pueda lavarse con agua en profundidad es mejor que lo limpie con vapor.




Artículos 4 ··La anorexia gatuna, un claro signo de alarma

Cuando nuestro gato deja de comer, se resiste a tragar o ha perdido el apetito durante más de tres días, o más de dos días en cachorros, es un claro signo de que algo en su organismo no funciona bien.
La anorexia, pseudo-anorexia o anorexia psicológica es el síntoma más común para detectar gran número de enfermedades. Para comprobar si el gato ha dejado de ingerir, podemos controlar la comida en el comedero, por lo que se pondrá poca cantidad para poder asegurar esta observación.
También hay que tener en cuenta si la anorexia se ha debido a un cambio de dieta. Si su gato no come durante 24 horas y no se ha producido un cambio alimenticio ni un cuadro de estrés hay que acudir al veterinario para determinar la causa; en algunas ocasiones los gatos ingieren algún cuerpo extraño que les impide tragar.

¿Qué le pasa a mi gato?

Como hemos apuntado antes, nuestra mascota puede dejar de comer debido a varias enfermedades. Los posibles diagnósticos han de ser siempre confirmados por su veterinario, pero los más comunes ante la pérdida de apetito continuado son:

Lesiones: problemas con el sistema neurológico, enfermedades craneales o cerebrales, alteración del olfato (que puede deberse también a una infección). Alteraciones del sistema auditivo o bucal, debido a infecciones en las encías, úlceras en el paladar o tumores en la boca.

Insuficiencias: cardiacas, renales o respiratorias. Lipidosis hepática felina o cáncer de cualquier tejido, principalmente si afecta al sistema digestivo.

Enfermedades infecciosas: sobre todo cuando el animal alcanza los cuarenta grados de fiebre.

Intoxicaciones:
Debido a agentes externos como los insecticidas o productos químicos y también debido a agentes del propio sistema (endógenos), como la uremia por el mal funcionamiento del riñón.